Tipos de plantas ecológicas

Las plantas se distribuyen por la superficie de la Tierra en patrones bien definidos que están de manera estrecha relacionados con el tiempo y la historia del planeta.

Los bosques son las comunidades naturales más esenciales desde la perspectiva de la superficie, el contenido de carbono, la fijación anual de carbono, el ciclo de los elementos nutritivos y la repercusión en los presupuestos de energía y agua, aparte de ser la primordial reserva de biodiversidad en la tierra.

Los bosques más extensos son los bosques boreales de coníferas de Norteamérica, Escandinavia, el norte de Europa y el norte de Asia. Los bosques húmedos de los trópicos son los más diferentes, y frecuentemente poseen hasta cien especies de árboles por hectárea y esporádicamente considerablemente más.

 

Clasificación de los tipos de plantas ecológicas

Hidrófitas
Las plantas adaptadas a vivir prácticamente o bien completamente sumergidas en el agua se llaman hidrófitas. Estas plantas tienen un sistema radicular muy reducido, o bien en ocasiones plenamente ausente. Las hojas, si están totalmente sumergidas, acostumbran a ser realmente disecadas y delgadas.

Los estomas están siempre y en toda circunstancia ausentes. El tallo acostumbra a ser realmente blando y débil; el tejido vascular está poquísimo desarrollado. La mayoría del tejido es esponjoso proveído de conductos de aire. Estas plantas pueden ser sumergidas, de flotación libre o bien anfibias (o sea, solo parcialmente sumergidas).

Sus primordiales adaptaciones son:

  • Cuando están de forma continua sumergidas en el agua: hidromorfia de los órganos vegetativos y del ciclo reproductivo; intercambio de gases con el agua; adaptaciones cromáticas.
  • Cuando se sumergen periódicamente: el intercambio gaseoso de estas plantas puede efectuarse tanto en el agua como en el aire. La presencia de una vaina gelatinosa en ciertas plantas (en especial en las algas) sirve de protección contra la desecación periódica. Ciertas plantas con flores forman 2 géneros de hojas; en otras, el periodo vegetativo se suspende en temporadas de sequía, y la vida de la planta se desarrolla por medio de órganos de reposo.

Ejemplos de plantas hidrofíticas:

  • Sumergidas: Vallisneria, Hydrilla. Naias, Ottelia, Potamogeton, etcétera
  • Flotantes: Wolffia, Salvinia. Hydrocharis, Utricularia, Ceratophyllum, Lemna, Pistia, Eichornia, Trapa, Neptunia, Azolla, Ceratopteris, etcétera
  • Anfibios: Ranunculus aquatilis, Alisma plantago, Sagittaria, Limnophyllum heterophylla, Cardenthera triflora, etcétera

 

Higrófitos
Las plantas de este conjunto son sin variación amantes de la humedad y la sombra. Su sistema radicular y su tejido vascular están poco desarrollados. Su tallo y sus raíces son blandos y esponjosos y muestran un desarrollo atrofiado. El tallo se altera eminentemente como rizoma subterráneo, que asimismo es un órgano de propagación.

Las hojas están bien desarrolladas y son sobresalientes, proveídas de estomas. Como estas plantas medran en hábitats húmedos y sombríos, su tasa de transpiración es bajísima, y el exceso de agua se expulsa por medio de unas aberturas singulares llamadas estomas de agua o bien hidatodos. Ejemplos comunes son los helechos, las begonias, las aroides y ciertas yerbas.

Mesófitos
La mayor parte de las especies de plantas se desarrollan mejor con un suministro moderado de agua y se conocen como mesófitas. Al vivir en condiciones convenientes para el desarrollo de las plantas, tienen raíces y hojas bien desarrolladas. Acostumbran a ser grandes y de veloz desarrollo. Sus hojas son grandes y están proveídas de cutícula y epidermis fina. Los estomas no están protegidos. El tejido vascular está muy desarrollado y distinguido. El tejido mecánico está muy desarrollado. Su tallo puede ser herbáceo o bien leñoso. Hay determinados mesófitos, como los árboles caducifolios, que son mesófitos a lo largo del verano y xerofíticos a lo largo de los inviernos.

Xerófitos
Muchas plantas se han cambiado tanto en el curso de la evolución que son capaces de progresar en condiciones en las que la cantidad de agua libre en el suelo es de manera comparativa pequeña y en las que las plantas sin modificaciones adaptativas singulares morirían velozmente. Estas plantas amantes de la sequía se conocen como xerófitas.

Ahora se señalan esenciales adaptaciones de las plantas xerofíticas:

  • Medrar en una sequedad uniforme: las plantas, como las que medran en los desiertos, tienen una enorme capacidad de resistencia contra los cambios de contenido de agua en los tejidos, reducción de la transpiración; protección contra la insolación; alta presión osmótica; alta presión radicular; raíces profundas; ciclo intracelular del dióxido de carbono. Las adaptaciones propiamente dichas pueden subdividirse. De este modo, las sustanciosas del tipo cactus acostumbran a tener una baja presión de absorción celular, al tiempo que otros tipos tienen una presión excepcionalmente alta.
  • Sequedad periódica: las plantas de las zonas áridas y semiáridas de las estepas, de las estepas arboladas, de las sabanas, de los maquis y, en parte, de las praderas, solo están sometidas a la sequedad periódica. Tienen un periodo vegetativo corto; capacidad para aguantar la desecación; xeromorfia de las partes aéreas; raíces de forma profunda penetrantes, órganos de reposo resistentes y, en ocasiones, almacenaje de agua en el tallo.

Ciertas plantas xerofíticas comunes son: muchas especies de Euphorbia; muchos cactus, como Opuntia, Cereus, Pereskia; Aloe, Argemone, Capparis aphylla, Tamarix, Pedilanthus, Echinops. Carthamus. Amaranthus, Ziziphus nummularia, Portulaca, Basella, Salsola, Suaeda, Asparagus, Acacia, Tribulu terrestris, Trianthema, Gnaphalium, Kochia señala, Calatropis procera, Crotalaria burhia etcétera

Halófitas
Pertenecen a este conjunto ecológico las plantas que habitan en suelos salinos con altas concentraciones de candelas como NaCl, MgCl2, MgSO4 (por consiguiente, suelos fisiológicamente secos), o bien agua salina. En este sustrato solo pueden medrar las plantas que aceptan una concentración parcialmente alta de estas sales. Estas plantas tienen hojas sustanciosas y en ocasiones el tallo asimismo es sustancioso. En algunos casos, las hojas se convierten en espinas. Estas adaptaciones xerofíticas son el resultado de la reacción del exceso de sales en las plantas.

Las halófitas que medran en lugares pantanosos cerca de la ribera del mar forman una flora singular famosa como manglar o bien bosque de marea. Asimismo se llaman halófilas helófitas. Estas plantas pertenecen a múltiples familias diferentes. En la India, la flora característica de los manglares se da a la vera de prácticamente todos los mares tropicales.

Las plantas de manglar se identifican por la presencia de raíces adventicias encorvadas cara abajo, llamadas raíces de zanco o bien raíces de apoyo. La función de estas raíces es sencillamente mecánica. Dan apoyo a la planta para aguantar las mareas.

Aparte de las raíces de sostén, asimismo se generan en gran número raíces singulares, llamadas neumatóforos o bien raíces respiratorias. Estas raíces brotan de las raíces subterráneas y medran de forma directa en el aire sobre la superficie del barro. Tienen lenticelas y grandes espacios intercelulares.

Por medio de las lenticelas se genera el intercambio de gases para la respiración. En Rhizophora, no obstante, las propias raíces de apoyo sirven como raíces respiratorias. En Gruguiera, las raíces subterráneas horizontales salen del barro y se doblan cara abajo, adoptando de esta manera la manera de una rodilla. Esta parte expuesta de la raíz desarrolla pequeños poros y marcha como una raíz respiratoria.

Las halófitas muestran un fenómeno especial de germinación de semillas que se conoce como viviparia. En esta clase de germinación, la semilla no experimenta un periodo de reposo y empieza a germinar prácticamente de manera instantánea en el propio fruto, aún unido a la planta madre y alimentado por esta.

La radícula medra hasta determinada longitud y se llene en el extremo inferior (véase la figura diecisiete). Por último, la plántula cae verticalmente cara abajo en el agua o bien en el barro y el extremo puntiagudo de la radícula puede quedar bloqueado en el barro. De la radícula brotan raíces laterales, con la ayuda de las que la joven planta se fija de manera firme al suelo.

Debido a su peso ligero y a su naturaleza “esponjosa”, los frutos, las semillas y las plántulas de los manglares pueden flotar a lo largo de un buen tiempo en el agua y, en consecuencia, se distribuyen por zonas amplísimas. Esta es una de las primordiales razones por las que la flora de los manglares, desde Australia hasta África oriental, incluye especies afines.

Las plantas propias de los manglares son:
Rhizophora, Cerlops, Sanneratia, (Vern, keora), Heritiera (Vern., Sundri), Excoecaria (Vern” Goe) etcétera Aparte de las plantas de los manglares, ciertas halófitas se dan en las marismas, que a lo largo de la mayoría del año continúan sumergidas en el agua. A lo largo de un periodo cortísimo estas marismas continúan secas. Las plantas que medran en estas extensiones tienen un tallo sustancioso y articulado y acostumbran a carecer de hojas. Ejemplos de estas halófitas son Arthrocaemum indicum, Salicarnia brachiata, etcétera