Hierbas para después del parto

Incorporar yerbas a tu plan de alimentación para el embarazo y el postparto es una forma segura de fortalecer tu bienestar. ¿Sabías que la mayor parte de los productos farmacéuticos se derivan de las plantas? No obstante, los productos farmacéuticos son derivados enormemente concentrados y procesados de las plantas que aparecen en el cuerpo como objetos extraños cuando se consumen.

Como tu cuerpo no ha evolucionado con estos compuestos químicos, le toca a tu hígado desintoxicar y metabolizar estas substancias. Y eso es realmente difícil para el hígado.

Por otra parte, los humanos han evolucionado a lo largo de siglos usando plantas enteras y preparaciones de plantas como tés, tinturas y linimentos. Hete aquí ciertas yerbas que debes estimar para integrarlas en tu plan de bienestar a lo largo del embarazo y el postparto.

 

Hierbas para el bienestar a lo largo del embarazo, el postparto y la lactancia

Alfalfa
La alfalfa es singularmente útil para muchos síntomas del embarazo. La alfalfa contiene una pluralidad de minerales como el calcio, el hierro, el potasio y el magnesio, como vitamina liposoluble de tipo E, C y K. La vitamina liposoluble K es un componente esencial para asistir a la coagulación de la sangre.

La alfalfa puede asistir a calmar las náuseas matinales a lo largo del embarazo, a acrecentar la producción de leche en las madres lactantes y a reducir la posibilidad de una hemorragia postparto excesiva cuando se consume en forma de té o bien cápsulas.

Moringa
La moringa es un superalimento originario de África. Está lleno de propiedades ultranutritivas y ofrece rebosantes beneficios para la salud de las mujeres embarazadas y de las nuevas madres. Las hojas de moringa pueden asistir a las mujeres embarazadas y a las que han dado a luz a satisfacer sus necesidades al día de hierro y calcio.

La moringa asimismo contiene cinc, vitamina C, hierro y vitamina A; todos son oligoelementos esenciales para fomentar un embarazo saludable e inclusive cuando se procura concebir. Las hojas de moringa asimismo pueden asistir a alentar y acrecentar la producción de leche materna para las madres postparto.

Ortigas
Las ortigas son yerbas reina en especial recomendadas y empleadas por las matronas tradicionales y los trabajadores de raíz del sur. Las ortigas son exageradamente ricas en clorofila y cuentan con cantidades enormemente biodisponibles de hierro, vitamina C y magnesio, entre otros muchos nutrientes vitales.

El hierro biodisponible es útil para las madres por el hecho de que se absorbe más sencillamente y es más suave para el tracto digestible. Las ortigas asimismo pueden calmar los calambres y espasmos de las piernas por su alto contenido en magnesio y calcio. Se aconseja tomar una infusión de ortiga tras el parto para asistir a acrecentar la riqueza y la cantidad de leche materna.

Hojas de frambuesa roja
La frambuesa roja es un tónico rico en minerales que se aconseja para favorecer un embarazo saludable y asistir a fortalecer el útero y prepararlo para el parto. Al alcaloide de la frambuesa roja, la fragrina, se le atribuye la tonificación del útero, lo que asimismo ayuda a prevenir abortos y hemorragias.

Tomar té de hojas de frambuesa roja puede asistir a calmar las náuseas matinales y el malestar estomacal a lo largo del embarazo.

Paja de avena
La paja de avena es riquísima en calcio y magnesio, minerales esenciales que se precisan a lo largo del embarazo. Puede asistir a reducir la tensión y fomentar la calma. Puedes incorporarla a tu horario tomando baños de paja de avena y sumergiéndote en ella para absorber sus propiedades nutritivas. La paja de avena asimismo es increíble para fomentar la producción de leche saludable para las madres lactantes.

Linimento de limón
El linimento de limón puede calmar el insomnio que puede generarse al sentirse más incómodo a lo largo del embarazo. Puede aliviar los nervios y calmar el agobio y asistir a prosperar tu estado anímico. El linimento de limón asimismo es naturalmente antiviral y antimicrobiano.

A lo largo de las primeras nueve semanas de embarazo, el sistema inmunitario está en su punto más enclenque, puesto que el cuerpo está centrado en el desarrollo de la placenta. Esto causa que las mujeres recién embarazadas sean más susceptibles a los constipados, la gripe y otras infecciones. Las mujeres embarazadas pueden emplear el té de ungüento de limón como una forma de calmar una infección activa o bien prevenir una infección o bien brote.

Manzanilla
Con un alto contenido de magnesio y calcio, la manzanilla es ventajosa para fomentar el reposo, la relajación y un sueño más apacible. Es naturalmente antiinflamatoria y puede alimentar las articulaciones, los músculos y los tendones para relajarse y remozar. El agradable aroma del té de manzanilla puede asistir a calmar las náuseas matinales y elevar el estado anímico. Asimismo es útil para progresar la digestión y la función hepática.

Raíz de jengibre
Se ha probado clínicamente que el jengibre ayuda a calmar las náuseas y con frecuencia se emplea para tratar las náuseas matinales. Puesto que el jengibre se presenta en tantas formas, se puede consumir de muchas formas, como en té, caramelos de jengibre naturales y en cápsulas.

La raíz de jengibre asimismo es genial como antídoto para tratar la acidez estomacal asociada al embarazo. El jengibre puede aplicarse tópicamente como bálsamo o bien aceite para fomentar la circulación. Se aplica con un masaje suave y prolongado a las madres, en especial a las que están en reposo ya antes y tras el parto.

Hojas de menta
Consumir té de menta a lo largo del embarazo puede asistir a prosperar la digestión y el malestar estomacal. Asimismo puede calmar las molestias comunes de las náuseas y los vómitos a lo largo del embarazo. Su beneficio más notable es su capacidad para reducir los niveles de agobio. Es un sedante natural que puede calmar cualquier tensión mental.

Onagra
El aceite de onagra ha sido promocionado por sus propiedades de maduración cervical. Puede consumirse por vía oral o bien introducirse por vía vaginal con el objetivo de fomentar un parto más suave. El aceite de prímula puede aplicarse interiormente en la vagina y tomarse por vía oral, conforme la dosis de su partera o bien médico.