Plástico ecológico y biodegradable – Ecoplásticos

De año en año, los vertederos del mundo manejan decenas y decenas de miles y miles de millones de toneladas de plástico. Y en un caso así, manipular significa no hacer nada. El plástico se queda ahí, sin hacer nada, a lo largo de cientos y cientos de años. 

La pesadilla ecológica que suponen los vertederos cargados de plástico ha provocado que se pase del plástico a las bolsas de papel para la adquisición, al cartón en vez del plástico para los comestibles preparados y a productos como el exclusivo Toyota Raum, un coche o carro cuyo interior cuenta con ciertos componentes ecoplásticos.

Los plásticos ecológicos tienen diferentes formas. Ciertos son sencillamente plásticos hechos total o bien parcialmente de plásticos tradicionales reciclados. Los plásticos tradicionales basados en el petróleo son los que continúan en los vertederos a lo largo de siglos. Estos plásticos ecológicos no son más biodegradables que los que no se reciclan, mas tienen el beneficio medioambiental de sostener un sinnúmero de material no biodegradable fuera de los vertederos.

No obstante, cuando se habla de plásticos respetuosos con el medioambiente, se habla más bien de bioplásticos, que es un concepto muy, muy diferente. Los bioplásticos se fabrican desde material biológico en vez de comburentes fósiles, y se supone que tienen propiedades muy diferentes a las de los plásticos tradicionales.

Asimismo hay un subgrupo bastante nuevo de plásticos fabricados con materiales sintéticos que podrían reaccionar de forma diferente a los normales en los vertederos.

En el artículo, descubriremos qué son verdaderamente estos ecoplásticos o plásticos ecológicos, exactamente en qué se usan y de qué forma pueden, o bien no, ayudar al medioambiente.

Para comenzar a comprender exactamente en qué consisten los ecoplásticos, es útil entender los objetivos del producto. Excepto los plásticos tradicionales reciclados, los ecoplásticos deberían, ante todo, degradarse en condiciones normales de vertido. Mas la enorme pregunta es: ¿es eso posible?

 

Tipos de plásticos ecológicos

La mayor parte de nosotros sabemos desde hace unos años que el plástico no es un producto ecológico. Se fundamenta en el comburente, requiere mucha energía para su producción y obstruye los vertederos a lo largo de lo que podría ser una eternidad. Es bastante difícil imaginar un plástico que podamos adquirir sin sentirnos culpables. Y el hecho de que los plásticos ecológicos se ajusten a ese criterio depende de lo “verde” que se quiera ser.

Los plásticos ecológicos se presentan en múltiples sabores: plásticos reciclados a base de petróleo, plásticos derivados de plantas (bio) y otros. Cada uno de ellos de ellos tiene diferentes propiedades verdes.

El plástico tradicional reciclado se compone de diferentes porcentajes de plástico tradicional virgen, no reciclado. El beneficio ecológica es que todo ese plástico virgen se vuelve a utilizar para fabricar los muebles de jardín en vez de lanzarlo al vertedero. No obstante, este género no es más biodegradable que el original.

El bioplástico se fabrica desde material vegetal y debería degradarse con relativa velocidad en los vertederos y, en ciertos casos, en los contenedores de compost. Las formas más habituales son las basadas en el almidón (frecuentemente almidón de maíz), como el plástico poliactido (PLA), que es la manera más habitual. Hallará el PLA en cosas como bandejas biodegradables para el servicio de comestibles y vasos tirables. El plástico de polihidroxialcanoato (PHA) asimismo emplea almidón, por norma general de maíz, caña de azúcar o bien remolacha, y aparece en cosas como los frascos de productos cosméticos. Los plásticos a base de celulosa están hechos de celulosa, el primordial componente de los tejidos vegetales. Asimismo hay bioplásticos hechos de proteína de soja o bien ácido láctico.

Para finalizar, hay múltiples innovaciones recientes en materia de plásticos que conforman la categoría VARIOS. Se ha concebido una forma de agregar gránulos que atraen a los microbios a lo largo del proceso de fabricación de los plásticos tradicionales, lo que hace que el producto final se degrade más veloz en los vertederos. La compañía Novomer planea crear un plástico biodegradable usando dióxido de carbono y monóxido de carbono (reaccionado con metal líquido), lo que ofrecería el doble golpe “verde” de la biodegradabilidad y la supresión de los gases dañinos del aire .

Si bien todos estos plásticos ecológicos ofrecen algún género de ventaja medioambiental sobre los plásticos tradicionales, la cuestión se reduce en último término a la teoría en frente de la práctica. Teóricamente, estos plásticos son biodegradables. Mas como son bastante nuevos, cuando menos en términos industriales, la investigación en un largo plazo es un tanto escasa.

 

¿Pueden los plásticos ser ecológicos?

Hasta la data, el mayor volumen de investigación sobre la biodegradabilidad de los ecoplásticos se refiere a los bioplásticos, y concretamente al PLA, el tipo más frecuente, a base de almidón. Esto es lo que sabemos:

El PLA es, en verdad, biodegradable, mas no es de manera fácil biodegradable. No sabemos cuál es el plazo real de las condiciones de los vertederos. El material debería descomponerse tras ser vertido, mas no hay pruebas terminantes sobre si eso va a ocurrir de manera rápida o bien solo con el tiempo. En lo que se refiere a la humillación en los cubos de compostaje, ciertos estudios afirman que va a tardar entre 3 meses y un año; otros han descubierto que no se generará en lo más mínimo en los ambientes de compostaje familiar, y que solo las instalaciones comerciales van a ser capaces de desarticular el material.

Lo que sí sabemos es que, hasta el momento en que se descomponga, ocupará tanto espacio como el plástico derivado del petróleo. Los envases de bioplástico acostumbran a contener cuando menos tanto material como los envases plásticos tradicionales.

Aparte del volumen de restos sólidos y la tendencia a la biodegradación, otro gran inconveniente que rodea a los plásticos ecológicos es el consumo de energía. ¿La fabricación de los envases plásticos “verde” consume menos energía que la de los envases de petróleo? Todavía no está seguro de ello.

Hay quien afirma que usa aproximadamente exactamente la misma cantidad, por el hecho de que dar forma de vaso al material basado en el almidón no supone menos esmero que dar forma de vaso al material basado en los comburentes fósiles.

No obstante, hay que tomar en consideración que las compañías del ámbito de los ecoplásticos son más propensas a adoptar procesos alternativos o bien de bajo consumo energético, en tanto que se dirigen al mercado “verde”.

La compañía de bioplásticos Ingeo, por servirnos de un ejemplo, ha instituido nuevos procesos de fabricación que dismuyen sus emisiones de gases de efecto invernadero en un sesenta por ciento y sus necesidades energéticas generales en un treinta por ciento. Conforme la compañía, la creación del bioplástico Ingeo emite ahora un setenta y siete por ciento menos de CO2 que la creación del habitual plástico a base de petróleo.

Una desventaja medioambiental terminante de los bioplásticos es el empleo de la tierra. Cultivar todo ese maíz, caña de azúcar o bien remolacha requiere un sinnúmero de terreno agrícola que, de otra forma, podría emplearse para cultivar comestibles o bien etanol.